El imponente pulmón vegetal de Caracas. Una inmensa muralla verde que separa al valle capitalino del vasto Mar Caribe.
Decretado el 12 de diciembre de 1958, el Parque Nacional Waraira Repano (históricamente conocido como El Ávila) es una cadena montañosa de más de 85.000 hectáreas. Sus picos principales superan los 2.700 metros de altura, dominando por completo el paisaje de Caracas, Miranda y La Guaira. Más que un parque, es el elemento de identidad más poderoso del caraqueño, su termostato natural y la principal fuente de agua potable para la metrópolis.
El Waraira Repano ofrece experiencias para todos. Puedes ascender cómodamente a través del Sistema Teleférico para disfrutar del icónico Hotel Humboldt y las caminerías pavimentadas, o adentrarte en los pintorescos poblados de montaña como Galipán.
La montaña posee diversos pisos térmicos. En la zona baja domina la sabana, pero al superar los 1.500 metros, te sumerges en una densa selva nublada llena de helechos gigantes, orquídeas y neblina permanente que atrapa la humedad del Caribe.
Miles de caraqueños suben la montaña diariamente para hacer deporte. Rutas como Sabas Nieves, La Julia o El Banco son verdaderos gimnasios naturales donde se ejercita el cuerpo y se respira el aire más puro de la capital.
Cuando llega diciembre, la montaña ilumina la ciudad. El encendido de la imponente Cruz del Ávila marca el inicio oficial de la Navidad en Venezuela, brillando majestuosamente en el Cerro Papelón a más de 1.500 metros de altura.